Algunos secretos para conocer mejor los mercados de Japón y Corea del Sur y cómo hacen los que llegan
De FUNDACION ICBC | Biblioteca Virtual
Revista Megatrade, Octubre de 2026
El impresionante despegue exportador en bienes y especialmente en servicios de Corea del Sur, el acercamiento al mercado japonés, algunas experiencias de empresas argentinas ya consolidadas en Oriente; fueron parte de los destaques del encuentro organizado por Fundación ICBC junto a la Cámara del Asia, con el lema: “Comercio con Asia: mercados tradicionales y emergentes”, que además detallaron los avances con Vietnam e Indonesia.
El encuentro realizado en el MALBA de Buenos Aires, contó en un panel que detalló cómo vienen los negocios con Corea del Sur y Japón, donde expusieron Diego Oyagawa, consultor independiente, Orlando Foce, jefe de comercio exterior y ventas internacionales de Industrias Químicas y Mineras Timbó – que produce la tradicional sal “Celusal”-, Juan Nam, director de KOTRA, la oficina comercial de la embajada de Corea y Fernando Barroumeres, director de tecnología industrial de Biogénesis Bagó. El panel fue moderado por el embajador Rodolfo Saravia, quien hace muchos años fue representante argentino en Corea – cuando ya se empezaba a consolidar ese desarrollo comercial en este país-.
Oyagawa, destacó los 140 años de la inmi- gración japonesa en Argentina. Detalló lo que exporta Japón, desde electrónica a autos, tecnología; e importa alimentos orgánicos y gourmet, minerales raros, energías renovables. Destacó el reciente acuerdo sanitario que permite ingresar con aranceles, ciertos cortes de carne vacuna, y menudencias. Esto luego de muchos años de limitaciones. Pero al mismo tiempo destacó un dato que pocos conocen: el nivel de los programadores argentinos en robótica e industria satelital muy requeridos en Japón. Recordó las formas de compra en Japón, a través de 6 grandes traders que mueven grandes volúmenes pero exigen precios bajos. Ya en menores volúmenes, como vinos y carnes, hay diferentes canales, incluso digitales muy desarrollados, pero siempre es necesario armarse de mucha paciencia, presentando carpetas y antecedentes en cada caso, dijo. Destacó también algo que no es nuevo, el hecho de que el comprador japonés valora tanto la relación a largo plazo entre partes, como el producto; además de la calidad, constancia, cumplimiento estricto de plazos y trazabilidad total.
Por su parte, Orlando Fose de Timbó que produce sal y aceite de oliva, - hace 90 años produce la marca Celusal-, señaló que, para llegar a exportar a Japón y Corea, la clave ha sido ofrecer un producto de pureza de origen y trazabilidad. Reconoce que la empresa logró “descommoditizar” la sal que se ve desde afuera como un producto muy primario. En 2009 había comenzado a exportar a Japón en bolsas de 25 kilos y paquetes para consumo con el nombre de Patagonian Salt. Un año después inició los envíos de aceite orgánico con dos marcas – una premium más destinada a hoteles-. Ya en 2016 comenzó la exportación a Corea, también en bolsas de 25 kilos. Señaló que allí la sal tiene una fuerte demanda para productos de cosmética – Corea se ha convertido en una “meca” en la materia-. “Son mercados que valoran la pureza del producto y muy exigentes”, dice. Esto implica además superar varias certificaciones de inocuidad alimentaria, que son un punto de partida, advierte.
En Japón el uso de la sal es más bien un bien cultural para “purificar” y para fermentación sin procesos. Al ser una producción no procesada, a Timbó le permite competir incluso en mercados que tienen producción propia.
Por otra parte, Barromeres de Biogénesis señaló que la empresa cuenta con varias plantas en el exterior, además de Argentina; en Brasil, Sudáfrica y China y ahora va por otra en Corea. Recordó que la empresa exporta ya hace 10 años a Corea. Uno de los 35 mercados a los que vende. El producto clave en Corea es la vacuna antiaftosa, aprovechando la experiencia de su aplicación en Argentina desde hace muchos años, -de 25 años a esta parte se utiliza como prevención-. Al 2026 vendió 220 millones de dosis en Corea, que es su principal mercado en Asia, donde vendió 400 millones de dosis. También entró en el mercado de Europa.
Señaló que la empresa tiene una relación a largo plazo con Corea, y particularmente con las autoridades sanitarias. Precisamente está construyendo una planta allí para estar más cerca de la demanda y de mercados como Vietnam, India y Taiwán. Se ha dado un fuerte interés por Corea en estos tiempos y PromArgentina ya llevó por ejemplo, a 9 empresas argentinas que participaron en la última edición de Seul Food, que recibió a unos 70.000 visitantes en tres días.
Corea, más que K-Pop
Juan Nam, director de KOTRA, presentó a la oficina comercial de Corea. La entidad tiene 132 oficinas en el exterior de 86 países, - 14 en Sudamérica-. Nam dio detalles alucinantes de lo que es ese país hoy en el concierto del comercio de bienes y especialmente de servicios, inversiones, innovación y tecnología en el mundo.
El funcionario, que trabaja hace 15 años en KOTRA, por un lado señaló que Corea ya invirtió en el país en la industria del litio, creando 2 mil puestos de trabajo. Históricamente Argentina tiene superávit comercial con Corea, exportando cereales, grasas, pescados y aceites mientras que importa maquinaria, equipos electrónicos y plásticos; siendo economías complementarias.
Sobre el desarrollo coreano, destacó que con un territorio de más de 100.000 km2, tiene un volumen de exportaciones por más de USD 709.000 millones; e importaciones por casi USD 632.000 millones.
Si lo comparamos con Argentina con un comercio exterior total entre expo e impo de U$160.000 millones y casi 2.800.000 km2 de territorio vemos una "pequeña" diferencia.
Corea saltó de U$67 de ingreso per cápita a principios de los ́50 a los casi USD 37.000 entre 2010/2020. Esto, en su momento, fue fruto de sus pesos pesados de la industria, pero más acá, a partir del desarrollo de sectores de semiconductores, baterías y bio, profundizando la transformación digital y la economía del conocimiento.
Como dijimos, es un país con el territorio de la provincia de Entre Ríos, y sin recursos naturales, así que optó por invertir en conocimiento. “El primer recurso es el humano y la inversión en educación está primera”, dijo Nam.
Los números del éxito lo reflejan la actualidad de manera global: el desarrollo del K-Beauty, -segundo mayor exportador mundial de cosméticos- K-Life Style, K-Food, con el trabajo de gran parte de Pymes; K-Content,- con los grupos de K-Pop como fenómeno global y los contenidos de series y películas donde Netflix, por ejemplo, piensa invertir USD 2500 millones en series coreanas hasta 2028. Además, tuvo un enorme crecimiento del turismo que pasó de más de 5 a más de 16 millones de pasajeros entre 2022/24. Tiene TLC con 59 países o el 85% del PBI mundial. Además cuenta con más de 20.000 compañías de capital extranjero. Un país que es líder en innovación, el quinto en el índice global en formar parte de redes globales, en tasa de graduación terciaria; que es el segundo a nivel mundial en la relación de los gastos en I+D respecto al PIB; quinto en el mercado y cuarto en gastos en bienes de consumo por usuario de e-commerce, y que tiene a 18 de las 500 empresas del ranking Fortune.
Las claves del desarrollo económico del país se sintetizan en fuerte liderazgo del gobierno, inversion intensiva en I+D, y en formación de recursos humanos y espíritu de solidaridad, dijo Nam.
Asimismo, como características de los consumidores señaló: dinámicos, curiosos, exigentes, muy activos en dejar reseñas en las redes, constantes en innovación y muy competitivos.