Global Connectedness Report 2026
De FUNDACION ICBC | Biblioteca Virtual
DHL y NYU Stern, Marzo 2026
El informe DHL Global Connectedness Report 2026, elaborado junto con la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York, muestra que la globalización no está retrocediendo, sino atravesando una etapa de transformación marcada por nuevas tensiones geopolíticas, políticas industriales más activas y cambios en la organización de las cadenas de suministro. A pesar de este contexto, los flujos internacionales de comercio, capital, información y personas se mantienen cerca de sus máximos históricos.
El estudio, basado en millones de datos sobre interacciones internacionales, indica que el nivel global de conectividad económica se ubicó en torno al 25% en 2025, el mismo nivel récord alcanzado en 2022. Esto sugiere que, aunque la globalización enfrenta presiones políticas y regulatorias crecientes, las economías continúan profundamente interconectadas y las empresas siguen dependiendo de redes internacionales para producir, invertir y comerciar.
Uno de los elementos centrales de esta nueva etapa es la creciente rivalidad entre grandes potencias, en particular entre Estados Unidos y China. El comercio bilateral entre ambas economías se ha reducido en los últimos años, lo que refleja un proceso de desacople parcial. Sin embargo, el informe subraya que ese vínculo representa solo una pequeña fracción del comercio global y que, en términos agregados, la mayoría de los países continúa comerciando con una amplia variedad de socios.
En lugar de una ruptura del sistema comercial, lo que se observa es una reorganización de los flujos internacionales. Parte del comercio y de la inversión se ha desplazado hacia economías que no están claramente alineadas con los grandes bloques geopolíticos, lo que ha favorecido el ascenso de países que funcionan como puentes entre distintas regiones y mercados.
El informe también destaca que la globalización actual sigue teniendo amplio margen de expansión. Aunque los flujos internacionales alcanzan niveles elevados, todavía representan una porción relativamente limitada de la actividad económica mundial, lo que indica que el proceso de integración global está lejos de completarse. En este contexto, el comercio internacional continúa siendo un componente central de la economía mundial y un factor clave para el crecimiento, la innovación y la cooperación entre países.
En síntesis, el análisis concluye que, pese al aumento del proteccionismo y a las tensiones geopolíticas, la globalización no está en retirada. Más bien, se encuentra en una fase de reconfiguración en la que los flujos internacionales se adaptan a nuevas condiciones políticas, tecnológicas y estratégicas sin perder su papel central en la economía global.